martes, 27 de julio de 2010

Soy inexistente...

A partir de este momento me decido a convertirme en aquello que tu simplemente odias, eso que no puedes dejar de ver con morbo en en tus ojos: hoy comienzo a ser yo.

Soy pesado, soy liviano, soy volátil, soy alto, soy bajo, soy cima, soy fondo, soy blanco, soy negro, soy gris, soy aire, soy transparente... inexistente.

Comencé a odiar a la gente, mientras mas lo hacia mas desaparecía. Fue entonces cuando noté que el espejo ya no tenia reflejo, que la comida en la mesa seguía servida, y que mis pasos ya no dejaban huella.

Ayer morí para ti, mas no fue por ti. Ayer deje de existir y aún así sigo aquí. Me dicen inexistente? quien me recuerda no sabe quien soy, y quien lo sabe no me recuerda. Así soy: invisible, sin dejar huella en nadie, en nada, sin respirar, sin saber en donde estoy pero manteniéndome de pie... siempre, ante todo.

No, no te recuerdo, pero jamas olvidaría un rostro así, no te conozco, no te he visto pero quiero hacerlo, quiero verte y que confies en mi, ser yo atraves de ti. No se puede.



Confirmado, he enloquecido